
El debate se dividió en dos partes: economía y política exterior.
Respecto a la economía se habló, como no podía ser de otra manera, de la crisis financiera, del problema energético y de la sanidad principalmente.
En política exterior los aspirantes al trono dieron su opinión sobre el papel de los EEUU en el mundo, sobre la guerra de Irak, sobre Pakistán, Afganistán, Rusia y desde luego Irán e Israel.
Lo que sigue, es un resumen de sus propuestas y opiniones, y una pequeña conclusión.
Economía
Obama cree que la causa de la crisis fue la desregularización del sistema financiero que Bush ha venido practicando durante todo su mandato. Se mostró de acuerdo con el plan de rescate como la única y mejor salida al descalabro del sistema. En cambio McCain se posicionó en contra de estas ayudas, y señaló que la gente de a pie no debería pagar de sus bolsillos los errores de unos pocos directivos. McCain en este punto estuvo huidizo, según él, la avaricia fue la causa de todo.
Para salir de esta crisis, además del plan de rescate, Obama propone una rebaja de impuestos a los que ganen menos de 250.000 dólares al año, es decir, al 95% de los americanos y regular las finanzas, que no queden en manos del libre albedrío. McCain también se fue por peteneras en este asunto, no concretó nada, sí dijo algo sobre estabilizar el mercado de la vivienda, pero sin extenderse demasiado.
Cuando el moderador les pidió que expusiesen sus prioridades respecto a la energía, la sanidad y la educación, McCain abogó por ocuparse de las tres al mismo tiempo apelando al tan socorrido recurso de “somos americanos”. Obama colocó en primer lugar a la energía, seguida de la sanidad y de la educación.
Y es que Obama insistió una y otra vez en la dependencia energética, en que EEUU no podía depender de países como Irán, Venezuela y Rusia. Apuesta por las energías alternativas sin descartar la nuclear, comparando la inversión realizada en la informática con la que se tendrá que hacer en energía. McCain tampoco descarta el uso de estas energías limpias, pero enfatizó más la necesidad de nuevas prospecciones en busca de petróleo y en construir más centrales nucleares.
Parece que Obama está decidido a transformar el sistema sanitario, considerándolo como un derecho, y para ello propone la rebaja fiscal a las clases medias entre otras medidas. McCain lo acusa de querer multar a los empresarios que dejen sin seguro médico a sus empleados y de su intención de subir los impuestos ( de hecho lo acusó varias veces durante el debate). Propuso como solución al problema de la sanidad un pacto entre los dos partidos y unos préstamos de 5.000 dólares que, según él, junto con el seguro médico que cada ciudadano contrate será suficiente para cubrir las necesidades de la población.
Política exterior
Obama fue contundente en cuanto a la guerra de Irak, se pronunció en contra y manifestó la voluntad de ir reduciendo tropas para enviarlas a Afganistán, donde, según él, sí se necesita aumentar el número de soldados para acabar con el terrorismo. Recordó que la guerra de Irak cuesta a los estadounidenses 10.000 millones de dólares al mes, y que tal y como están las cosas, ese dinero es muy necesario para la economía. Por su parte McCain apeló al patriotismo, al honor americano, para defender la permanencia de las tropas en Irak. En cuanto a Afganistán, cree que la solución pasa por ganarse a la población local.
A ambos parece preocuparles Pakistán en su lucha contra el terrorismo. Obama cree que no se pueden apoyar dictadores para que luego pacten con terroristas, que tienen que fomentar la democracia. McCain dijo que “hay que hablar en voz baja y estar listos para actuar”, que no se puede “descubrir los planes al enemigo”.
Ambos se mostraron disconformes con la actuación de Rusia en Georgia, pero rechazaron la posibilidad de una nueva guerra fría. También insistieron en que acciones así no pueden quedar impunes, y en que se debe apoyar económicamente a países de su antigua influencia como Polonia. Resaltaron que Ucrania será el próximo objetivo de Rusia.
Si Irán atacase Israel, McCain estaría dispuesto a apoyar a Israel hasta las últimas consecuencias, mientras que Obama, sin rechazar acciones militares, prefiere medidas de otro tipo, económicas fundamentalmente.
Actitud
McCain no quiso dejar claras muchas de las preguntas en la primera parte, la económica, en cambio se mostró mucho más fuerte en política exterior. Se pasó el debate atacando a Obama, intentando desacreditarlo.
Obama estaba decidido a explicar su propuesta, tan sólo en un par de ocasiones McCain logró llevarlo a su terreno y hacerle perder un poco los nervios. Se mantuvo en su línea en ambas partes del debate.
Opinión
McCain estuvo como esperaba, es decir, como un auténtico salvaje troglodita que aun viendo como el neoliberalismo fue la causa de la crisis global que estamos viviendo, continúa ofreciendo las mismas recetas. En política exterior se mostró como un auténtico fascista. La energía no le preocupaba porque su solución es la de conseguirla a base de bombazo limpio. Es un serio peligro para el planeta.
Obama tiene un discurso más “moderado”, pero la experiencia indica que una vez llegue al poder no será más que retórica. La sanidad, me juego una cena, no la va a arreglar. Ya hubo otros intentos. Su discurso es demagogia pura y dura, nada más. Utilizará, tarde o temprano, las mismas técnicas imperialistas que todos sus antecesores, y además ahora, con el “perro herido” serán más peligrosos que nunca. Al tiempo…